Partimos de un espacio completamente vacío. Antes de fabricar el armario realizamos la medición del hueco y estudiamos la mejor distribución, teniendo en cuenta la altura, anchura, posibles desniveles y las necesidades de almacenamiento.
El objetivo es aprovechar prácticamente toda la pared y convertir un espacio sin uso en un armario empotrado totalmente adaptado a la estancia.
Comenzamos instalando la estructura interior fabricada a medida. Los diferentes módulos se montan y ajustan directamente en su ubicación para conseguir una correcta nivelación, alineación y aprovechamiento del espacio disponible.
La zona superior se destina a altillos, mientras que los módulos principales se preparan para incorporar posteriormente barras, cajoneras y diferentes zonas de almacenamiento.
Con la estructura terminada incorporamos las cajoneras, barras para ropa y espacios de almacenamiento. La distribución combina zonas de ropa larga y corta, cajones y altillos superiores para aprovechar toda la altura.
Cada elemento se coloca buscando que el armario resulte cómodo en el uso diario, pero también que proporcione la máxima capacidad de almacenamiento posible.
Finalizamos el trabajo instalando el sistema de puertas correderas con frentes blancos y espejos. Además de cerrar el armario, los espejos aportan profundidad y luminosidad visual a la estancia sin ocupar espacio adicional al abrir las puertas.
El resultado es un armario empotrado a medida, completamente integrado en la habitación, funcional y diseñado específicamente para aprovechar este espacio.
En este proyecto partimos de una escalera de obra completamente en bruto para transformarla mediante un revestimiento realizado a medida. El trabajo combina madera natural en los peldaños con acabados blancos y una barandilla fabricada e instalada específicamente para este espacio.
A continuación mostramos el proceso real de fabricación y montaje paso a paso, desde el estado inicial hasta el resultado terminado.
El primer paso es revisar el estado de la escalera existente y medir individualmente cada peldaño. En una escalera de obra pueden existir pequeñas diferencias de altura, profundidad, escuadra o nivel entre unos escalones y otros.
Por este motivo, antes de fabricar las piezas comprobamos las medidas reales y estudiamos los ajustes necesarios. Esta fase es fundamental para conseguir posteriormente que el revestimiento quede correctamente alineado y perfectamente adaptado a la escalera existente.
Una vez tomadas las medidas comenzamos la fabricación a medida de los peldaños y elementos de revestimiento.
Cada pieza se prepara y ajusta específicamente a su posición. Durante el montaje comprobamos niveles, encuentros con las paredes y terminaciones para conseguir continuidad en toda la escalera.
También comenzamos la fabricación e instalación de la estructura de la barandilla de madera, adaptándola a la inclinación y geometría real de la escalera.
Con la estructura preparada se completa el revestimiento de los escalones en madera, realizando los ajustes y remates necesarios en cada peldaño.
La combinación de la madera con los elementos blancos permite conservar la calidez del material natural sin sobrecargar visualmente el espacio.
En esta fase prestamos especial atención a los encuentros entre madera, paredes y estructura, ya que son estos pequeños detalles los que determinan la calidad del acabado final.
Para terminar instalamos y rematamos la barandilla de madera fabricada a medida, consiguiendo que forme parte del diseño de la propia escalera.
El resultado transforma completamente la escalera original de obra: los peldaños de madera aportan calidez y personalidad, mientras que la estructura y barandilla en blanco aportan luminosidad y permiten integrarla con el resto de la vivienda.
De esta forma conseguimos una escalera revestida en madera a medida, funcional y totalmente adaptada al espacio existente.
En Ebanistería Studio cada cocina se plantea específicamente para el espacio disponible y las necesidades del cliente. En este proyecto mostramos el proceso real de montaje de una cocina a medida, desde la instalación de los primeros módulos hasta la colocación de frentes, encimera, iluminación y acabados.
El objetivo es aprovechar al máximo cada centímetro, conseguir una distribución cómoda y garantizar que todos los elementos queden perfectamente alineados e integrados.
Con las instalaciones de electricidad, fontanería y extracción previamente ubicadas, comenzamos presentando y montando los primeros módulos de la cocina.
Antes de fijarlos definitivamente comprobamos medidas, niveles y escuadras. Es una fase especialmente importante: las paredes y suelos de una vivienda no siempre están perfectamente nivelados y el mobiliario debe adaptarse a las condiciones reales del espacio.
La correcta colocación de estos primeros módulos determina la alineación del resto de la cocina.
Continuamos con la instalación de los módulos bajos, muebles superiores y columnas, creando progresivamente la distribución diseñada para esta cocina.
Cada módulo se nivela, se une y se ajusta individualmente. También dejamos preparados los espacios necesarios para fregadero, placa de cocción, extracción y resto de instalaciones.
En los muebles superiores buscamos aprovechar la altura disponible para conseguir mayor capacidad de almacenamiento, manteniendo al mismo tiempo una composición equilibrada y funcional.
Con toda la estructura correctamente instalada comenzamos una de las fases donde la cocina empieza a adquirir su aspecto definitivo.
Colocamos puertas, cajones, tiradores y frentes, realizando los ajustes necesarios para mantener separaciones uniformes y una correcta apertura y cierre.
Se instala también la encimera oscura, adaptándola a la geometría de la cocina y realizando los huecos necesarios para los diferentes elementos.
La iluminación LED bajo los muebles superiores mejora la visibilidad sobre la zona de trabajo y aporta una iluminación ambiental integrada en el propio mobiliario.
La última fase consiste en revisar y ajustar todo el conjunto: alineación de puertas y cajones, encuentros entre muebles, encimera, paredes, zócalos y terminaciones.
Los remates son una parte fundamental de nuestro trabajo. Una cocina a medida no debe parecer simplemente colocada en una habitación, sino perfectamente integrada en ella.
El resultado es una cocina moderna en blanco combinada con una encimera oscura, con una distribución diseñada para proporcionar almacenamiento, superficie de trabajo y comodidad en el uso diario.
En este proyecto partimos de una pared completamente libre para crear un mueble a medida de gran capacidad, diseñado para aprovechar prácticamente toda la superficie disponible.
La solución combina almacenamiento cerrado, estanterías abiertas y una distribución en esquina, adaptándose a las dimensiones reales de la habitación y a las necesidades de uso del cliente.
Antes de comenzar el montaje estudiamos la pared disponible, tomamos las medidas y planteamos una distribución que permitiera aprovechar al máximo el espacio sin reducir excesivamente la zona útil de la habitación.
El diseño se realiza pensando desde el principio en la capacidad de almacenamiento, la accesibilidad y la integración del nuevo mobiliario con el despacho existente.
Al tratarse de un mueble fabricado a medida, podemos adaptar alturas, anchuras y distribución a las características reales de la estancia.
Comenzamos instalando la estructura principal del mobiliario. Primero se colocan los módulos inferiores y posteriormente los cuerpos verticales y superiores que forman la zona de estanterías.
Durante esta fase comprobamos cuidadosamente niveles, escuadras, uniones y alineación entre módulos. Una estructura correctamente montada es fundamental para que posteriormente puertas, baldas y frentes queden perfectamente ajustados.
También adaptamos el mueble a la esquina de la habitación para continuar el almacenamiento y aprovechar un espacio que de otra forma quedaría prácticamente inutilizado.
Una vez instalada la estructura incorporamos las puertas de los módulos inferiores y superiores, combinando el acabado blanco del conjunto con frentes en efecto madera en la parte baja.
Las zonas centrales permanecen abiertas y se equipan con diferentes baldas, creando una gran superficie para libros, documentación, decoración u otros objetos.
En esta fase ajustamos individualmente puertas, tiradores y baldas para conseguir separaciones uniformes, una correcta apertura y un acabado limpio y ordenado.
Para finalizar realizamos todos los ajustes y remates necesarios, revisando la alineación de puertas, encuentros entre módulos, terminaciones contra paredes y continuidad del mobiliario en la esquina.
El resultado es un mueble de almacenamiento completamente integrado en el despacho, que aprovecha prácticamente toda la altura y longitud de la pared.
La combinación de zonas abiertas y cerradas permite mantener a mano los elementos de uso habitual y disponer al mismo tiempo de una gran cantidad de almacenamiento oculto.
El proyecto demuestra una de las principales ventajas de fabricar muebles totalmente a medida: adaptar el mobiliario al espacio disponible y no tener que adaptar la habitación a muebles de medidas estándar.